miércoles, 22 de octubre de 2014

AQUELLOS LIBROS ANTIGUOS...

Un buen amigo me regala un libro editado en 1947,  “De la Física la Biología”. Su autor, el Prof. Julio Palacios. Han pasado años desde que se publicó, unos años en que la ciencia ha avanzado mucho, y no sólo en contenido. También ha aumentado el número de investigadores que buscan repuestas a las múltiples preguntas que se formula el mundo, no sólo el científico.

Cojo el libro con respeto, casi con veneración. Me paro a ver en él cómo han cambiado las cosas que se conocen y cómo se interpretan hoy en comparación a cómo se interpretaron en la fecha en que fue escrito. En general, el contenido del libro está de acuerdo con lo que se dice hoy, 2014, acerca de los temas que trata. Pero se nota el aumento de conocimientos que disfrutamos hoy. El tiempo pasa de modo inexorable para todos.
HISTOLOGÍA, DE CAJAL
LO TUVE DE TEXTO EN LA
UNIVERSIDAD
En los libros escritos por maestros, hay cosas que no cambian en la manera de presentar los conocimientos. Es la prudencia del autor en el momento de enjuiciar datos, analizar resultados, presentar opiniones. Me gusta comprobar cómo aquellos que siguen influyendo en el pensamiento actual, huyeron de dogmatismos cuando plasmaron sus opiniones en obras que más tarde serían leídas por todos y consideradas pilares de la ciencia. Una prudencia que se manifiesta en frases cautelosas tipo “Parece que…” “Existen indicios para pensar…”, “Podría interpretarse como…” Frases en las que se dice lo que se quiere, pero con la prudencia que obliga a rechazar la rotundidad, porque, a fin de cuentas, las verdades en ciencia son pocas y suelen estar substituidas por ideas en continua revisión.
CÉLULA NERVIOSA 
DIBUJO DE CAJAL
Desde siempre, la ciencia es un cuerpo de conocimientos que intentan explicar el entorno, contando con los conocimientos disponibles en cada momento. Al aumentar los conocimientos, la ciencia entra en fases de revisión. En realidad, nunca sale de ellas.
En este libro que comento, se nos habla del gen desde una óptica que respeto. No obstante, las investigaciones posteriores a su escritura, han tomado caminos diferentes a los enunciados presentados en él. El descubrimiento de los ácidos nucleicos, y su estructura, abrieron vías nuevas a la investigación.
Hablando de libros antiguos, o de autores influyentes en la ciencia, no faltan quienes digan que personas clave como Mendel o Cajal por ejemplo, están superados. Me gustaría que me explicasen qué entienden ellos por “superados”, porque si entienden que sus conocimientos han sido acrecentados en la actualidad, están en lo cierto. Pero todo este aumento de saber no ha hecho más que apoyarse en los principios establecidos por ellos. Los trabajos recientes han servido para dar mayor valor a los pioneros. Si eso es estar superado, me parece un adjetivo muy halagüeño.
CAJAL
Pero tal vez quieran decir que los nuevos conocimientos han hecho anticuado todo lo aportado por los fundadores de las diferentes ramas del saber, cuyos hechos y descubrimientos ya no interesan a nadie. A esos, yo les aconsejo que mejor queden callados, que es un modo muy eficaz de no mostrar la propia ignorancia.


miércoles, 8 de octubre de 2014

PLANTAS QUE SE PARECEN A PLANTAS

Podemos imaginar una población de ortigas más o menos numerosa.
ORTIGA
Ningún herbívoro comerá sus hojas, por tanto vivirán bien. De hecho, en el campo es difícil que encontremos ortigas con mal aspecto. Todo va bien en esa población, debido a que está bien defendida.

Otras plantas del ecosistema no notan la presencia de las ortigas, como es el caso de los arbustos. Pero hay hierbas que pueden resultar muy beneficiadas por su presencia. Me refiero a plantas tipo menta, parietaria y otras, que tienen la característica de parecerse en aspecto a la ortiga.

MENTA
Esta morfología les sirve de protección, pues después de que el herbívoro haya probado la ortiga y se desencadenase en él el reflejo condicionado consiguiente, todas las plantas con un aspecto similar, se verán protegidas del ataque del predador. Y esto ocurre sean o no sean ortigas. Es decir, sean dañinas o no para el predador. En este caso, la defensa de las ortigas está constituida por las múltiples vesículas urticantes de las que todos tenemos experiencia. La defensa de la menta, por ejemplo, consiste en su parecido morfológico con la ortiga. De hecho, si observamos poblaciones de ortigas en el monte, nos encontramos siempre que están acompañadas por otras plantas de aspecto parecido, pero de las que sabemos que son inocuas.
Este fenómeno se conoce como “Mimetismo batesiano” y consiste en
PARIETARIA
que dos o mas especies son similares en morfologías, aunque sólo una de ellas está armada con mecanismos de defensa ante predadores. El predador asocia esa morfología con una mala experiencia al comerla, y todas las especies que comparten apariencia están protegidas.
El nombre de “batesiano” hace memoria a su descubridor, Henry Walter Bates, un científico británico que estudió mariposas del Amazonas en la segunda mitad del siglo XIX, encontrando muchos casos de este tipo, principalmente en insectos.
No obstante, en las poblaciones naturales con especies en las que ocurre este mimetismo, hay un modo de selección muy interesante. Lo conocemos como “Selección dependiente de las frecuencias”. La población estará estabilizada, en cuanto a censo de especies de cada tipo, siempre que el número de ortigas sea superior al de formas protegidas. Si éstas son más numerosas, los predadores posiblemente agredirán impunemente a la población hasta encontrar formas agresivas. Entonces se irán.
Si, por el contrario, las formas agresivas son las más frecuentes, es
¿QUÉ ES?
mayor la probabilidad de que los predadores empiecen por ellas probando la agresión, por tanto, dejando a la población.
Si observáis una población de ortigas en el monte, fijaros cómo las formas inocuas acompañantes son menos abundantes. En ese caso, están en equilibrio de frecuencias.

Por cierto, una vez un amigo me indicó que él diferenciaba perfectamente a las ortigas de las mentas. Yo le dije que las plantas querían engañar a los herbívoros, no a él. Creo que le molestó mi respuesta.


jueves, 2 de octubre de 2014

SOBRE BIOLOGIA: PLANTAS CON PINCHOS

Los animales pueden huir cuando les van mal las cosas en un lugar determinado, o cuando son agredidos, que es un modo de irles mal. Las plantas no disponen de esa posibilidad, Lo he comentado en otras ocasiones, y lo repetiré más veces. Están ancladas al suelo y allí han de librar la constante batalla por su supervivencia hasta llegar a las formación de las semillas y contribuir, de este modo, a la formación de la siguiente generación.

En una entrada anterior me he referido a plantas que poseen
TALLO DE ZARZAMORA. FIJARSE EN LA
 ORIENTACIÓN DE LAS ESPINAS
cristales de diversa naturaleza en sus hojas para, de ese modo, ahuyentar a sus predadores. Después de haberlas mordido una sola vez, se genera en ellos el reflejo condicionado. También las hay con otros tipos órganos, todos ellos encaminados al mismo fin. Vesículas urticantes y espinas son estructuras de este tipo.
Ahora quiero hablar de espinas y no de las de los cactus que, evolutivamente, son hojas transformadas. La poesía suele hablar de la belleza de la rosa que, ¡Ay! va acompañada de espinas. La belleza y el dolor suelen ser compañeras de viaje, pero no viene al caso aunque sí el hecho de que vinculemos ambos caracteres.. Las rosas y las plantas de su familia taxonómica, rosáceas de nombre, tienen espinas como mecanismo de defensa ante los múltiples herbívoros que conviven con ellas en sus hábitats. Las espinas están esparcidas a lo largo de los tallos y en los nervios de las hojas. En ambas situaciones, las espinas están dirigidas hacia atrás, en una posición con la que se clavará en la lengua y el paladar del herbívoro cuando éste introduzca esas partes en su boca y quiera tirar de ellas para separarlas de las plantas mediante un tirón. El reflejo condicionado
CARDO MARIANO
surge con los pinchazos y la planta queda protegida.
Hay un cardo muy utilizado, el llamado cardo mariano. Su flor debe ser muy nutritiva para sus predadores, pues tiene abundantes brácteas y muchas flores o semillas. Nosotros no digerimos la celulosa, pero los herbívoros sí. Por otra parte, las semillas poseen un elevado poder nutritivo (recordemos su presencia en nuestra dieta). No obstante, esas flores están muy protegidas gracias a las abundantes espinas que poseen las brácteas que las rodean. Ningún herbívoro intentará comerlas.
ACEBO A RAS DEL SUELO
Hablando de espinas, y ya termino, hay un caso muy bonito y es el del acebo. Todos conocemos sus hojas espinosas, paro tal vez no muchos se hayan fijado en que únicamente lo son las hojas inferiores. Una planta de 70cm. de altura, tiene todas las hojas espinosas. Pero cuando es mayor, podemos observar que a partir de determinada altura, que suele ser unos dos metros, las hojas son de borde liso. ¿Qué ocurre? Es consecuencia de una mutación muy interesante, pues las espinas, que sirven como defensa de predadores que están en el suelo, no en ramas, aparecen hasta la altura a la que pueden llegar esos agresores. Mas arriba de ese nivel, las espinas ya son superfluas y las plantas no las forman, ahorrándose el coste metabólico de sintetizarlas.

A CIERTA ALTURA. EN EL ACEBO COEXISTEN HOJAS
 ESPINOSAS Y SIN ESPINAS
Hablaré de otras estructuras y dinámicas adaptativas.

martes, 23 de septiembre de 2014

SOBRE BIOLOGÍA. PLANTAS QUE TREPAN

HIEDRA TREPANDO
A veces imaginamos que en el mundo de los seres vivos, al que pertenecemos, sólo hay una solución para los problemas que puedan aparecer. Algo muy lejos de la realidad. Entre los seres vivos, con unas funciones concretas que realizar (nutrición, relación, reproducción), cada grupo se organiza del modo que buenamente puede para llevarlas a cabo. Y, si son grupos existentes en la actualidad, podemos decir sin miedo a equivocarnos, que las realizan muy bien. Han superado la acción de la Selección Naturalhasta hoy.

ZARCILLO
El papel de la luz es muy importante en el mundo vegetal. Cada grupo de plantas tiene sus estrategias para cumplir sus requerimientos. Las hay que viven en zonas donde llega poca, como son fondos de selva, de bosque o interior de pozos y otros hábitats donde reina la penumbra. Son plantas acostumbradas a esos pocos aportes de luz, pero crecen con todo su vigor y con morfologías adaptadas a estas condiciones. Un carácter adaptativo en ellas es poseer profusión de hojas de un intenso color verde. Muchas de ellas son las que, luego, forman el catálogo de nuestras plantas de interior, que viven dentro de las casas.
Hay otras plantas, de bosque y no leñosas, que tienen necesidades de luz, pero no disponen de un porte adecuado que les permita crecer hasta
ZARCILLO DE PARRA
alturas suficientes como para satisfacer esas necesidades. Su estrategia adaptativa consiste en trepar sobre soportes fijos que encuentren y, por tanto, se les conoce como plantas trepadoras.
El trepar es una estrategia a la que han llegado desde posiciones taxonómicas muy diversas y utilizando estructuras muy diferentes, pero que permiten a las plantas alcanzar posiciones altas y así poderse beneficiar de un buen nivel de luminosidad. Voy a comentar tres tipos de estructuras que permiten trepar y que ocurren en plantas conocidas por todos.
El primero de ellos es el de la hiedra, que forma raíces llamadas adventicias. A lo largo de los tallos, también en los nudos donde nacen las hojas opuestas, se forman manojos de raíces cortas que se adhieren a superficies fijas, paredes o troncos, gracias a las cuales la planta se va fijando y pudiendo, por tanto, trepar.
La madreselva también es planta trepadora. Aunque leñosa, su tallo
TALLO DE MADRESELVA
largo, delgado y flexible no le permite la posición vertical. No obstante, se enrosca alrededor de otros tallos, o de cualquier objeto rígido que encuentre y le pueda servir como guía. Nunca trepa en paredes, como la hiedra.
Las judías y otras plantas afines, trepan gracias a zarcillos que aparecen en sus hojas compuestas. Realmente son foliolos modificados. Esos zarcillos se enroscan y fijan alrededor de cualquier objeto sea tronco, rama o guía y gracias a esas fijaciones la planta va trepando.
Hay más plantas trepadoras conocidas por todos, como el Ficus benjamina, que trepa gracias a raíces adventicias, la parra virgen
ZARCILLOS DE LEGUMINOSAS,
SON FOLIOLOS MODIFICADOS

que forma zarcillos muy cortos, con los que se fija a las paredes, o la capuchina, que trepa también gracias a zarcillos.
Qué duda cabe que, en todos estos casos, los órganos que facilitan a las plantas el poder alcanzar la luz, constituyen estructuras que son adaptaciones.


martes, 16 de septiembre de 2014

EN COMPOSTELA LLOVÍA


SEÑORIAL, LEJANA
Y PRÓXIMA
Hace unos días, he tenido que venir a Santiago  desde Lugo y, aunque allí hacía bueno, en Compostela llovía. Tampoco son tan raros esos cambios climáticos en tan cortas distancias, como para comentarlas aquí. Los turistas, visitantes y peregrinos andaban desorientados, como si nadie les hubiese prevenido de esa adversa posibilidad. Tampoco era una lluvia intensa, más bien un orballo manso, como son los orballos, lo que caía. La torre del reloj de la catedral aparecía difuminada y, como siempre en tales casos, se veía señorial, lejana y próxima, como algo muy nuestro. Al día siguiente ya no llovía.

Para la gente de ciudad, esto de la lluvia suele presentarse como una contrariedad incompatible con la idea de buen tiempo. Se puede decir que “hace buen tiempo, pero frío” lo cual indica que la baja temperatura no es contraria a nuestra idea de buen tiempo.
SIGUIENDO SU CAMINO
También que “hace bueno, pero con viento” y dejamos ver que el viento no tiene nada que ver con nuestra idea acerca del mal tiempo. Nunca he oído decir que “hace buen tiempo, pero llueve”, ni “hace bueno, no obstante nieva” o “está bueno, aunque graniza”. Parece como si lo malo, en estos casos, es que nos caiga agua del modo que sea, líquida o sólida. O que permanezca en el ambiente en forma gaseosa, como niebla. Por algo decimos que nunca llueve a gusto de todos.
Siempre hubo períodos de intensas lluvias y otros de sequía, a las que se llegó a calificar de pertinaces. Para ambos casos la solución venía del cielo. Y no hablo de las nubes, que también, sino de la corte celestial y sus santos.
BUSCANDO COBIJO EN MI CASA
Siempre se contó con imágenes sagradas que eran sacadas en procesión, para que lloviese o dejase de llover. Los Cristos de las Aguas y las Vírgenes de las Aguas tienen tales advocaciones con esa causa. Era salir ellos a la calle, y ya llovía. Adios sequía, o tal era la fama que ha llegado hasta nosotros. Por toda la España seca, fue útil y piadosa costumbre el hacer rogativas cuando la sequía alcanzaba el grado de pertinaz. Aún hoy es posible escuchar que en tal sitio se van a hacer rogativas.
AL DÍA SIGUIENTE, YA NO
LLOVÍA
Y de temporales de lluvias ¿se sabe algo? Sí, claro que se sabe. Aparte del tranquilizador refrán de que “nunca llovió que no escampase”, que suponemos basado en la experiencia, hay otros santos que favorecen que escampe tras largas temporadas de lluvias. 
Un buen amigo mío estudió los archivos parroquiales compostelanos desde el siglo XVII hasta hoy, y entre otras cosas, encontró encargos de novenarios de misas para que lloviese y también para que dejase de llover. Si se pedía que lloviese sería por estar sufriendo una intensa sequía. Y del mismo modo, sólo después de larga temporada de lluvias, se pediría un respiro con el mismo medio, el novenario.
Aunque ahora sabemos que las lluvias las traen los frentes asociados a borrascas, como dicen las teles, podemos pensar que los santos tendrán capacidad de decisión en la formación de tales frentes o asociaciones por aquellas alturas.
No obstante, me falta un refrán relativo a lluvias y sequías. Si se nos recuerda, animándonos, que nunca llovió que no escampase, podríamos tener alguno, incluso con un tanto de sorna, que nos viniese a decir que todas las sequías terminan mojadas.



martes, 9 de septiembre de 2014

SOBRE BIOLOGÍA. ADAPTACIONES COMO ESTRUCTURA

 OTOÑO GALLEGO
Sabemos que los vegetales están anclados al suelo. Allí donde cayó la semilla, es donde el individuo ha de crecer y reproducirse, no tiene otra alternativa. En ese plan, si un animal no está a gusto en un lugar, sólo tiene que cambiar de sitio mediante el movimiento. Un vegetal no puede escapar, ha de hacer frente a su ambiente con las posibilidades que le confiere su genotipo.
Una respuesta biológica a este inconveniente, es la formación masiva de semillas. Si hay muchas, siempre existirá la probabilidad de que alguna caiga en sitio apropiado. ¿Qué entiendo por sitio? El ambiente, las condiciones de humedad, luminosidad, temperatura y demás componentes fisico-químicos en que se desenvuelve el individuo, más el resto de seres vivos (de su misma especie y de otras), que viven en el mismo lugar que él. Con ellos deberá competir para crecer y dar fruto.
CORTADERIA, FRECUENTE EN LOS MÁRGENES
DE LA AP9 Y DE LA A6 EN SU TRAMO GALLEGO
Siempre existe la interacción genotipo-ambiente. Pero ambos componentes pueden cambiar. El ambiente, con sus variaciones estacionales a corto plazo y con grandes variaciones a largo plazo, nunca es constante en nuestras latitudes. Por su parte, el genotipo posee una plasticidad que permite que el individuo varíe, facilitando a su poseedor adaptarse a diversos ambientes, si bien en cada uno puede tomar una morfología diferente. A esta plasticidad del genotipo le llamamos norma de reacción.
DACTYLIS, SUS HOJAS ESTÁN IMPREGNADAS
DE SÍLICE. FRECUENTE EN PRADOS GALLEGOS
En biología nunca hay una estrategia general en todos los seres vivos, cada grupo tienes las suyas. Quiero comentar una, diversa, interesante, pues se refiere a las estructuras que tienen las plantas para protegerse de los herbívoros. El tener buena superficie foliar le permite a cada planta realizar su función clorofílica, mediante la cual obtiene energía y los principios necesarios para, junto con los minerales absorbidos del suelo, sintetizar sus propios recursos. Pero es preciso defender las hojas. Para realizarlo de manera eficaz, se han desarrollado diversos medios, y voy a presentar algunos. Pero antes quiero indicar que en vegetales no hay estructuras para matar a nadie (hasta donde yo sé). Eso de matar es raro entre los seres vivos y sólo se realiza por cuestiones de subsistencia. Únicamente el hombre mata por matar.
En vegetales, uno de los mecanismos de defensa consiste en que las hojas están recubiertas de agujas de silicio que llegan a pincharse en la lengua de quienes las coman. (A nosotros pueden producirnos cortes) El animal desencadena el reflejo condicionado y no vuelve a probar esas hojas. La
CISTOLITOS EN HIGUERAS
presenta, por ejemplo, una planta de nombre Cortaderia, utilizada en jardinería y que en Galicia se ha transformado en invasora desde que se utilizó como medianera en el tramo de autopista entre Santiago y A Coruña, hace algo más de treinta años. Existen más gramíneas que tienen la superficie con agujas de silicio, como Dactylis, frecuente en nuestros prados.
La higuera presenta en el interior de sus hojas unos cristales de carbonato cálcico agrupados en esferas, llamados cistolitos. También lastiman al hervíboro que las come, haciendo que no reincida.
Los cactus se defienden con espinas, algunas de ellas con cápsulas urticantes en sus extremos y capaces de generar grandes reacciones alérgicas, de las cuales, (Ay¡) guardo recuerdo. Si hablamos de espinas, sabemos que muchas rosáceas las presentan en el envés de las hojas.

Todos tenemos experiencia (supongo) de la acción de las ortigas cuando hablo de generar alergia a quien las roza…
Hay más estructuras de este estilo. En todos ellos, la selección favoreció aquellas que protegían a las hojas de las plantas permitiéndoles, de este modo, realizar una función clorofílica más eficaz que si tuviese menos hojas.

Conviene seguir hablando de esto.

martes, 2 de septiembre de 2014

SOBRE BIOLOGIA: SELECCIÓN, ESTRUCTURAS y REFLEXIONES

Entre los seres vivos, una adaptación es cualquier tipo de estructura hereditaria que hace que sus poseedores, en comparación con los que carecen de ella, tengan más hijos fértiles.

Cuando hablo de estructura, no sólo me refiero a morfologías especiales, también a cadenas bioquímicas de síntesis o de degradación. Tras una coloración, que suele ser adaptativa, siempre hay una reacción bioquímica.
LA PILOSIDAD DISUADE A LOS HERVÍBOROS
La necesidad de ser hereditaria está muy relacionada con el concepto de adaptación que vengo comentando en estos últimos artículos. Existen genes responsables del carácter y, al conferir mayor éxito biológico a sus poseedores, pasarán a la generación siguiente con mayor frecuencia que los genes responsables de su ausencia. En este sentido, éxito biológico se entiende como capacidad (comparativa) de tener mayor número de hijos o, dicho de otro modo, capacidad de dejar más copias de los propios genes en la generación siguiente.
ESTA RAYA DE PROTEGE CON SU COLOR,
SIMILAR AL DE SU SOPORTE
Si hablamos, por ejemplo, de una población limitada por sus recursos a 1000 individuos, este tamaño fluctuará poco a lo largo de las generaciones. Si en la generación siguiente hay algunos más, será debido a que unos progenitores tuvieron más hijos y, por tanto, dejaron más copias de sus genes que los individuos que tuvieron menos hijos. Puede ocurrir que en la generación siguiente haya menos de mil, será porque algunos se han reproducido menos, pero ¿qué ha ocurrido ahora con aquellos que antes lo habían hecho con mayor éxito? Tal vez siga ocurriendo de ese modo en términos de descendencias individuales. Ese mayor número de hijos puede ser debido a algo, que además es hereditario. En caso de ser así, los genes responsables de la estructura que contribuye al incremento de hijos irán aumentando de frecuencia en la población a lo largo de las generaciones. Esas estructuras, tal como lo estoy comentando, están favorecidas por la selección natural y, por tanto de acuerdo con Darwin, son adaptaciones.
¿Podemos reconocerlas? Algunas sí, pues es sencillo deducir su contribución al
EN AVES, CADA TIPO DE PICO
REFLEJA UN MODO DE ALIMENTACIÓN
éxito reproductivo de sus portadores. Por ejemplo, las que incrementan su viabilidad, sus mecanismos de defensa en fases juveniles, las que los defienden mediante diversas estructuras y mecanismos. Y un sinfín más de ellas. En otros casos no es tan sencillo reconocerlas y, en la mayoría de las veces, nos resultan completamente desconocidas.
¿Qué “ve” la Selección Natural? Es decir, ¿cuál es la unidad sobre la que actúa? Parece no haber duda de que es el individuo, aunque hay veces en que tal vez sea la población la seleccionada, pero mediante una actuación sobre los individuos que forman parte de ella. Hay casos en que está claro que la Selección Natural actúa sobre genes concretos (En casos de letalidad, el individuo muere debido a la sola presencia de un alelo concreto).
EL INSECTO ESTÁ MUY PROTEGIDO
GRACIAS A SU MORFOLOGÍA
En cada generación, la Selección Natural actúa favoreciendo a los reproductores que darán lugar a la generación siguiente, no tiene visión ni tendencia a largo plazo. No obstante, podemos ver tendencias evolutivas en el registro fósil. ¿Es esto un contrasentido? Para nada. Los ambientes cambian muy lentamente. En estos casos, la selección puede ir favoreciendo los mismos rasgos en cada generación, de modo que el carácter seleccionado podrá irse acentuando. Puede parecer que existió una tendencia evolutiva cuando, en realidad, lo que hubo fue una constante acción selectiva ciega en una misma dirección a lo largo del tiempo.


martes, 26 de agosto de 2014

SOBRE BIOLOGÍA: LA ADAPTACIÓN COMO ESTADO

DABOECIA. SU ÁREA DE DISTRIBUCIÓN
SE EXTIENDE POR LOS MONTES
CANTÁBRICOS
Podemos confundirnos al utilizar este concepto, pues es posible  hablar de “adaptación” aplicándolo a un estado, a una estructura o a un proceso. Su utilización en los tres casos es correcta. Quiero ahora hablar de la adaptación como estado, referida a individuos.

¿Qué entendemos por individuo adaptado? Es una opinión personal, repito, pero cuando hablamos de un individuo adaptado, nos referimos a un individuo vivo. Incluso cuando lo situamos en el pasado, el ser en cuestión estaba vivo en el tiempo del que hablamos. ¿Es suficiente estar vivo para considerarlo adaptado? No, aunque no faltó quien dijese que si es un individuo adulto, está adaptado por definición, pues ha superado la actuación de la Selección Natural, que actúa en las fases juveniles. Esto es erróneo. La Selección Naturalactúa en fases anteriores a la reproducción, que no es lo mismo.
Un individuo vivo ha de reunir más condiciones para que lo consideremos adaptado. En muchos casos, la adaptación aparece considerada como un carácter cualitativo. Según esta opinión, un individuo está o no está adaptado, no existiendo grados de adaptación. Pero Darwin habló de “los más adaptados”. Es decir, para él, dentro de los adaptados existen graduaciones, habiendo los “más” adaptados frente a otros que, por tanto, han de estarlo “menos”.
EL SERBAL, O CAPUDRE, ES UN ÁRBOL ALPINO
QUE LLEGA HASTA LOS MONTES
 DEL OESTE DE GALICIA
De todos modos, no debemos olvidar que, siguiendo a Darwin, los adaptados son los individuos reproductores en cada generación. Son aquellos que transmiten sus genes a la generación siguiente. Por consiguiente, en cada generación, los genes presentes en sus individuos han sido los componentes de los más adaptados de la generación anterior. Por eso, el factor reproductivo ha de ser tenido en cuenta a la hora de definir la Adaptación como estado.
De modo simple, el individuo adaptado es el que vive y se reproduce, transmitiendo, de este modo, sus genes a la generación siguiente. Hay una salvedad, los hijos necesariamente han de ser fértiles. De no ser así, en ellos terminaría la historia biológica de los genes que posee. Según este modo de ver las cosas, riguroso pero ajustado a lo cierto, un individuo viene a ser como el puente por el que pasan los genes desde sus progenitores a sus hijos. Así permanentemente. Si un individuo no se reproduce, en vez de ser vía de paso para los genes que van de una generación a las siguientes, sería como un camino terminal para ellos. Encuentro curiosa esta consideración.
No obstante todas discusiones (científicas) que he comentado, a comienzos del siglo XX la biología comenzó a considerarse de un modo nuevo y los individuos se estudiaron formando parte de unidades más amplias que lo que puedan ser las poblaciones. Se pensaba en ecosistemas y las poblaciones eran vistas como entidades biológicas integradas en ellos.
EL PALMITO ES UNA PALMERA
MEDITERRÁNEA CUYA ÁREA DE
DISTRIBUCIÓN LLEGA HASTA
 LA SIERRA DE GARRAF, AL SUR
DE BARCELNA
¿Cómo definir a los individuos adaptados según este criterio? Según los nuevos conceptos, un individuo está adaptado a un hábitat determinado cuando es capaz de interactuar con su entorno de modo que puede reproducirse en él y tener hijos fértiles. Atención a esto, pues no se define la adaptación como algo absoluto, sino relativo, pues hablo de adaptación “a un hábitat”, lo cual no quita que ese mismo individuo esté o deje de estar adaptado a hábitats diferentes. Si el hábitat se modifica, puede modificarse el grado de adaptación de las poblaciones que viven en él.
En este sentido, existiría una zona geográfica, más o menos amplia y con variables ambientales, dentro de la cual los individuos pertenecientes a una población estarían adaptados. Esta zona viene a corresponder con el área de distribución de esa población. En los bordes de esta zona, existe otra, en la cual los individuos viven, pero no son capaces de reproducirse. En esta banda, las condiciones han variado más y ya no permiten la adaptación de esos seres en cuestión, aunque puedan vivir en ella con efectos biológicos limitados, como es el no poderse reproducir.
ÁREA DE DISTRIBUCIÓN DEL UROGALLO
EN LOS MONTES CANTÁBRICOS
¿Por qué insisto en el hecho de que un individuo adaptado tiene que tener hijos fértiles? Los individuos han de participar en la formación de la generación siguiente y, salvo casos que comentaré, la única forma de hacerlo es reproduciéndose.
Cuando los individuos están adaptados, se reproducen por sus propios medios.


jueves, 21 de agosto de 2014

SOBRE BIOLOGÍA: LOS ADAPTADOS DE DARWIN

EL ORIGEN DE  LAS
ESPECIES. VERSIÓN
GALLEGA
Me encuentro de nuevo con el sonsonete aquel de “la supervivencia del más fuerte” atribuido a Darwin. No creo que quienes eso dicen, sean conscientes de estar propagando una falsedad teñida de propaganda, tal vez, ideológica. Es posible, incluso, que crean que esta frase resume la teoría de la evolución.

La verdad es que Darwin nunca dijo tal cosa, ni habló del más fuerte en ningún momento. Por otra parte, eso del más fuerte se toma en el sentido del matón más contundente, lo cual viene muy bien a los matones que, de este modo, creen ver justificada su conducta. Como llevo años estudiando biología evolutiva, y creo conocer algo "El origen de las especies", voy a intentar explicar aquí lo que Darwin quiso decir al hablar de los más adaptados, que son aquellos que según él, sobreviven. Expongo una opinión mía, claro está.
DENTADURA DE ANIMAL CARNÍVORO

El capítulo IV de "El origen de las especies", se titula “La Selección Natural y la supervivencia de los más aptos”.  En él, el autor nos explica lo que él entiende por aptos. Para Darwin, el éxito biológico de una especie consiste en permanecer viva a lo largo de generaciones, no extinguirse. La extinción es un fracaso biológico.

Para permanecer viva, una especie ha de recurrir a diversas estrategias, que son componentes de su adaptación. Quiero hacer notar que para que una especie permanezca presente en el mundo de los seres vivos, necesariamente ha de cumplir un requisito biológico imprescindible: reproducirse. 

Pero son los individuos, los componentes de la especies, quienes se reproducen, contribuyendo de este modo a la perpetuación de la especie a la que pertenecen. O dicho de otro modo, la especie se reproduce a través de sus individuos componentes. Darwin constató que las especies son muy prolíficas. Y esto ocurre tanto en animales como en vegetales. No obstante, las poblaciones adultas de cada especie (animal o vegetal) suelen estar formadas por un
LAS ORTIGAS POSEEN CÁPSULAS
QUE GENERAN IRRITACIONES
A QUIENES LAS ROZAN
número similar de individuos a lo largo de las generaciones (por ejemplo una población de 50 miembros, mantendrá su tamaño a lo largo de generaciones de modo casi constante). Es lógico deducir que desde las fases iniciales de la vida de los individuos, hasta alcanzar el estado reproductor, se produce una gran mortandad. ¿Quiénes sobreviven a lo largo de esta fase? Darwin es taxativo en la respuesta a esta pregunta: los más adaptados. En cada generación, estos adultos supervivientes serán los encargados de originar la generación siguiente. Y ocurrirá de este modo, hasta que fallos de diversa condición determinen la extinción. Llamó Selección Natural a los mecanismos que favorecen a algunos individuos para llegar al estado reproductor. Y por ser los favorecidos por la Selección Natural, dijo de ellos que eran los más adaptados.

El éxito de una población es dar origen a la siguiente, y sus descendientes también han de cumplir con esta función. Para eso, los descendientes deberán ser fértiles. La fertilidad de sus miembros es una condición fundamental para el mantenimiento de las poblaciones y, por tanto, de las especies. 

TAMBIEN LAS MEDUSAS TIENEN
CÁPSULAS URTICANTES
No todos los individuos adultos tienen la misma fertilidad. Algunos debido a causas exteriores, otros por circunstancias hereditarias, son más fértiles que otros. Las hereditarias son importantes, pues sus genes causantes se irán transmitiendo a los descendientes y, por tanto, deberán ir aumentando en frecuencia entre los miembros de la población. A la larga, los caracteres hereditarios que contribuyen a una mayor fertilidad por parte de sus poseedores, serán caracteres que posean todos los miembros de una especie y diremos de ellos que son caracteres fijados.

A estos caracteres les llamamos adaptaciones. Son hereditarios y hacen que sus poseedores, en comparación con los individuos que carecen de ellos, tengan más hijos fértiles.

Seguiré hablando de adaptación y de individuos adaptados.

sábado, 16 de agosto de 2014

POR EL CAMINO DE SANTIAGO. AL PIE DEL BOTAFUMEIRO

Ya en el Códice Calixtino se habla del botafumeiro. Entonces, se utilizaba fundamentalmente para disimular los malos olores que se generaban con tanto peregrino que, incluso, llegaban a dormir en el
ME GUSTA VERLO DESDE ESTE SITIO
triforio. Hoy, su utilización se mantiene aunque con motivos diferentes y, actualmente, es un rito más de la recepción de peregrinos, que muchos toman como reclamo turístico. (Algunos lo copian en iglesias no muy lejanas).

Al final de su recorrido, cuando el Botafumeiro lleva como unos doce o trece períodos completos, siempre me parece como que se desvía un poco. No sé si es impresión mía, pero muchas veces se desvía levemente en la misma dirección, en la contraria a la de las agujas del reloj.
Como sabemos todos, el botafumeiro es un gran incensario que mide un metro y medio de altura y pesa, vacío, 53 kilos. El peso final, depende del carbón y el incienso que le metan, pero no es despreciable. Se ata con una maroma, siendo de poliéster la actual, que mide 55 centímetros de diámetro y 63 metros de largo. Pesa cerca de 100 kilos y se renueva con bastante frecuencia. 
PARECE QUE SE HA DESVIADO
Al moverse, en total unos 17 ciclos de vaivén, el Botafumeiro llega a alcanzar una velocidad cercana a los 70km/h. Puede formar un ángulo de más de 80º con la vertical y describe un arco de unos 65 metros de amplitud.
Se llaman tiraboleiros a los hombres que se encargan de moverlo. Vestidos con túnica corta y esclavina de color granate, son quienes, en número de ocho, lo impulsan mediante cabos sujetos a la maroma. Esos impulsos se dan en momentos apropiados siguiendo las indicaciones del llamado tiraboleiro mayor, que también es quien de la el impulso inicial y, al final, lo detiene. 
Cuando recorre la nave transversal, a esa alta velocidad y con su gran masa, adquiere una energía tremenda, que la notamos por el tiempo en que tarda en irse deteniendo antes de que el tiraboleiro mayor lo coja y pare, haciendo un gran esfuerzo visible. 
LOS TIRABOLEIROS,
PREPARADOS
Precisamente, es al final del ciclo cuando parece que se ha desviado. Desde el punto de vista físico, el Botafumeiro se comporta como un péndulo. Un amigo mío que sabe muchas cosas que no interesan a nadie, me dijo que, al oscilar, el Botafumeiro reúne las condiciones para comportarse como un gigantesco péndulo de Foucault. Eso explicaría su aparente desviación, siempre en el mismo sentido. Pero en el Hemisferio Norte, el péndulo de Foucoult se desvía en el sentido de las agujas del reloj. El Botafumeiro lo hace en el otro sentido. Es decir, que no es eso. Creo que la desviación, que a veces existe, se debe, simplemente, a que con el impulso inicial que se da al gran incensario, éste sale algo desviado. Luego, al ampliar los recorridos, se notan los efectos de la desviación. Pero creo que de Foucoult, nada.
De lo que sí, y mucho, es de emoción. Al terminar su vuelo sobre los peregrinos, estos aplauden con entusiasmo, si bien a los curas del templo no les gusta y riñen a través de los micrófonos por hacerlo. Qué sabrán ellos…
VOLANDO
Con ese aplauso se da rienda suelta a muchos sentimientos acumulados a lo largo del Camino, y que ahora se dejan salir, condensados es esa explosión de sana alegría: emoción, cansancio, ilusión y entrega a un deseo finalmente alcanzado, conseguido. Costoso deseo realizado. El vuelo del incensario gigante es como el exponente de lo realizado y el punto final del Camino. 
EN REPOSO
Ya son recuerdo Astorga, León, O Cebreiro, Liñares y su desolado paisaje, Triacastela, la sed que atormentó al salir de Samos… todo eso ha sido superado, ya sólo vive en el recuerdo… Incluso la entrada en Compostela, hace un rato, ya es historia. El vuelo del Botafumeiro ha cerrado el Camino para cada uno.
Después del aplauso, y con las riñas reiteradas de los del templo, comienza un momento triste para cada uno, pues es hora de las despedidas y admitir que se ha terminado una hermosa etapa. Allí, al pie del Apóstol, aún con el olor del incienso, los peregrinos sienten que regresan a sus vidas. Hay que despedirse, irse.
El Camino, ¡ay!, empieza a ser recuerdo.